DOS DIAS EN LA VIDA

La provincia de Córdoba cuenta entre sus regiones con uno de los lugares más hermosos de la Argentina. Detrás de las Sierras Grandes se encuentra el Valle de Traslasierra o Valle de San Javier, desde allí un grupo de emprendedores locales conformaron Traslasierra Unida (TU) para dar difusión y promoción a sus productos y saberes. Fuimos en su búsqueda para conocer a los impulsores de TU que tienen por objetivo común, hacer lo que les gusta rescatando las raíces de su pedazo de tierra y tomar esto como filosofía de vida.
DIA 1
Llegada a San Javier Pasado el mediodía, partimos de la capital de Córdoba, atravesando las Sierras Grandes rumbo a Mina Clavero, desde donde tomamos la Ruta Provincial 14; transitando un camino de pueblos enclavados al pie del Cerro Champaquí, el más alto de la provincia de Córdoba. Como primera parada disfrutamos de las Rosas en cuya plaza artesanos y productores muestran, sábado tras sábado, sus trabajos. Las propuestas abarcan desde gastronomía agroecológica, hasta artesanías de las más variadas. Sin embargo, nuestro camino debía continuar hasta San
Javier.
Nos adentramos hacia la montaña y llegamos a Las Violetas, un complejo de cabañas escondidas en una quebrada, rodeadas de pinos, árboles autóctonos y atravesada por una vieja acequia que aún traslada agua de un lado a otro del poblado. Nos esperaba Andrés su propietario, un bonaerense más cordobés que el poleo que crece en su jardín. Abrió las puertas y nos invitó a caminar por la Quebrada de Ambrosio. Transitamos a pie durante más de una hora, cruzando por un arroyo y disfrutando del entorno lleno de vegetación autóctona.
Durante el recorrido aprendimos sobre flora y fauna, del riesgo de incendios que acecha a las sierras, nos habla sobre su esfuerzo por cuidar este lugar y al final del recorrido, contemplamos el atardecer entre los cerros. A nuestro regreso nos invita con una de sus exclusivas cervezas artesanales que llegan acompañadas de unas deliciosas bruschettas con
hierbas de su propio cultivo. Así entre una roja y una negra nos habla de su pasión por las aves y por su respeto por el medio ambiente.
Gastronomía nocturna La noche cae, y vamos rumbo a Villa Cura Brochero, el viaje no nos lleva más de 45 minutos en auto. Sabíamos de la existencia de una fábrica de cerveza artesanal, y hasta allí fuimos.
Florencia y Javier nos esperaban y abrieron las puertas de su emprendimiento Panaholma cervecería artesanal. La charla comenzó en el patio, cercano al río. Desde un metegol se disputa un cotejo amistoso entre dos contrincantes de alto vuelo. Florencia y Javier, vivían en Buenos Aires, se cansaron de la ciudad y salieron en busca del interior del país. Florencia es chef y quería hacer algo diferente junto con Javier – compañero de vida y trabajo- pensaron en cerveza, se apasionaron con la idea y pusieron todas sus fichas en el emprendimiento que hoy brilla en las sierras. Disfrutamos de la explicación del proceso de producción y conocimos cada paso en la elaboración para cerrar con la tan esperada degustación de este elixir de cebada que espera mansamente y a temperatura perfecta a cada
visitante. Hay que reconocerlo, probamos cada variedad y no supimos con cual quedarnos, nos gustaron todas. Nos fuimos de la cervecería, admirando las ganas de la pareja emprendedora, contagiándonos de su entusiasmo por darle pasión a las cosas que nos gustan.
Seguimos camino rumbo a Belgrano 1340, uno de esos restaurantes en donde dejarse llevar por el sabor lo mejor que uno puede hacer. Entramos y los meseros nos reciben sonrientes con ese dulce acento transerrano que nos invitan a pasar. Cada plato de Belgrano 1340, transporta sensorialmente al visitante al monte serrano. Su chef, Andrés – otro Andrés- logra el balance justo entre lo tradicional y lo exclusivo con preparaciones en base a carne de cabrito y trucha, entre otros, valiéndose de condimentos, hierbas de la zona o dulces locales. Nuestra cena fue un manjar. Recomendamos los Agnolotis de queso de cabra, con salsa de hongos de pino.
Pasada la medianoche, volvemos a San Javier para descansar en Las Violetas con el sonido del arroyo que pasa a metros de nuestra habitación acunándonos con su arrullo y una noche llena de estrellas.
DIA 2
Rumbo a La Colorada
Al amanecer, el sol se cuela entre el pinar, las loras desde temprano van y vienen y nosotros somos testigos del espectáculo de la naturaleza al que respetamos tanto como ha respetado Andrés, nuestro anfitrión en Las Violetas, el relieve del terreno, al punto que ha dejado en su lugar muchas rocas que funcionan como decoración en las habitaciones. Partimos hacia el
tambo caprino La Colorada. Casi en el límite con San Luis hay un lugar llamado San José, llegamos por un camino de tierra hasta las 5 hectáreas de campo donde se ubica La Colorada, allí los sueños Valeria y Rafael los
creadores e impulsores del lugar crecen a diario. Los quesos que aquí se producen podríamos afirmar sin miedo a exagerar, son los más ricos de la galaxia. Pero antes de probarlos, vamos a conocer a las encargadas de proveer la materia prima para elaborarlos; las cabras que se crían
a campo abierto, con todos los cuidados pero con la absoluta libertad de salir a pastar libremente, siempre custodiadas por Indio y Rayen una pareja de perros raza border collie que no dejan que ninguna se vaya más lejos de lo permitido. “Llegan justo” dice Valeria, “Rafa está ordeñando” agrega. “Que suerte” pensamos en voz alta, vamos a presenciar ese espectáculo tan desconocido para quienes no vivimos en el campo. Una a una, las cabras son ordeñadas con tanto orden que quedamos asombrados, es increíble
como dos personas y dos perros logran semejante labor en unas horas… Rafael y Valeria nos cuentan que ninguno es oriundo del lugar, y que sus carreras profesionales poco tenían que ver con el campo. Pero hubo un momento en el que necesitaron ese cambio de vida y ahora su
trabajo es un “estilo de vida” como nos cuentan. Una vez más, nos vamos con esa hermosa sensación de sentir como el amor y la pasión por un trabajo se convierte el motor de vida.
Última parada: Punto G y Del Monte
Desde San José, partimos nuevamente rumbo a Mina Clavero, viajamos una hora y media hasta llegar a lo de Iván que nos abre las puertas de Punto G, Bodegón Serrano. No sólo es el propietario del lugar, sino el chef y artífice de una carta en la que cada plato sale elaborado con ingredientes regionales, de productores locales y respetando los tiempo de cada producto. El edificio tiene mucha historia, y es que allí funcionó la primer escuela de Mina Clavero por eso su estilo es de una antigua casona y en su restauración de procuró dejar la mayor parte de la vieja estructura. Nuestra llegada coincidió con un día de mucho calor que por suerte fue apaciguado con una limonada de frutas frescas y hierbas, recién elaborada. Un manjar. Para almorzar, Iván nos convidó empanadas de carne y de cabrito, osobuco marinado en cerveza negra sobre un colchón de cuscús de limón con vegetales… sin apalabras, de postre nos preguntó si nos gustaba el flan casero, nuestra respuesta no se hizo esperar, “les voy a traer un flan zarpado” –expresión válida cuando algo es descomunal- y así fue, llego flan hecho con huevos caseros y bañado con dulce de leche y chocolate. Final de almuerzo, broche de oro. Como última parada, fuimos a visitar Del Monte un lugar que cerrará nuestra visita al valle y que es un sitio donde el campo, se mezcla con la cultura. Del monte condensa lo más rico y lo
más sano de Traslasierra. Hay fernet artesanal, cervezas soborizadas con frutos de la región, vinos, productos elaborados con harina de algarroba, licuados de frutas y café de algarroba. En Del monte también se comercializan producciones culturales del corredor serrano, como
libros, cuadros, discos. La visita termina por alegrarnos el corazón cuando conocemos a Moisés, un artesano que trae sus ramitos de hojas de Palmeras Caranday. Nos habla de su trabajo, de su artesanía y del empeño que pone en el traspaso de los saberes ancestrales a las generaciones que vienen “para que no se pierda el saber” cuenta. Nos enseña los secretos de
esta sorprendente planta que crece en una franja que va desde los Montes Apalaches en América del Norte hasta la misma Pampa de Pocho en Córdoba. La visita se acaba y la tarde golpea el faldeo de las Sierras Grandes. Debemos regresar a casa.
Nos preguntamos si realmente queremos volver a nuestro hogar. Nos perdemos en el paisaje y sin prisa contemplamos los últimos rayos de luz solar desde la montaña. Juramos regresar.
Aprendimos. Creemos de alguna manera ya somos parte de Traslasierra Unida.

Las Violetas House
www.lasvioletashouses.com.ar
Face: las Violetas San Javier / Consultas: +54 03544 – 482213 / Cel. Whatsap +5493544533746
Panaholma Cervecería artesanal
Av. Marcos López y Arroyo El Tintero – Balneario Los Cedros. Villa Cura Brochero
Tel: +54 03544 559595 / Instagram: panaholma_cerveza / Face: panaholma – cerveza artesanal
Belgrano 1340
Belgrano 1340, Mina Clavero. Tel: +54 03544 – 471110 / Face: belgrano1340 / Instagram:
@belgrano1340
La Colorada tambo caprino
Tel Whatsapp: + 54 9 3544 439870 / Tel Fijo: 03544 620752
Face: La Colorada Tambo caprino / Instagram: la_colorada_quesos_de_cabra
Punto G Bodegón serrano
Olmos esq. Colón. Mina Clavero – Traslasierra – Córdoba – Argentina
Tel: 3544 – 618699 / 618187
Face: puntog.bodegonserrano / Instagram: @puntogbodegon
Del Monte
Belgrano 848. Villa Cura Brochero – Traslasierra – Córdoba – Argentina
Tel: +54 03544 431845 / Facebook: cafedelmontebrochero / Instagram: @delmonte.traslasierra

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *